Archivo para Junio 2009
El incalificable mal servicio de Cinemex

Domingo 21 de junio. En la sala 4 de Cinemex San Mateo aparecen en funciones intercaladas Voy a explotar, de Gerado Naranjo, y Nada es casualidad 3:19, de Dany Saadia. Para este servidor, que se propone ver ambas cintas y hacer su trabajo de reseñarlas después, los horarios son los más adecuados.
En taquilla me entregan el boleto para la primera tanda: Voy a explotar a las 15:40. Después de 15 minutos de publicidad comienza la proyección, pero arriba han cometido un error pues han colocado el rollo de Nada es casualidad que acababa de exhibirse y cuya siguiente función está programada para las 17:50.
Además de mí, en la sala sólo hay un grupo de cinco o seis adolescentes, para quienes el hecho pasa inadvertido o a quienes de plano les da igual. Salgo entonces de la sala para señalarle a uno de los empleados que están proyectando la cinta equivocada; toma mi boleto, lo confronta con su rol de películas en exhibición y concede: efectivamente, el cácaro no hace su trabajo como debe y no ha puesto el rollo que indica la programación. El empleado titubea, se rasca la cabeza y finalmente me pregunta si noté que alguien más en la sala se percatara del error o reclamara por el equívoco.
Mi respuesta es negativa, pero el adolescente simplemente no parece considerar la posibilidad de notificar el error y comienza a decirme que de todas maneras Voy a explotar no es muy buena, ofreciéndome que si quiero puedo entrar a la función de la sala 6 que empezó a las 15:15 y de la cual en todo caso ya me perdí más de media hora. Si no, también puedo entrar a ver Star Trek que está empezando…
Todo, menos avisarle a alguien que pusieron la película equivocada.
Ese Cinemex que hace apenas unas semanas, al cancelar el programa de membresías para clientes frecuentes, se comprometía a dar un mejor servicio y superar las expectativas de sus invitados, te escupe en la cara para que ya no vuelvas. ¿Qué tipo de cliente hay que ser para que esa empresa te trate con un mínimo de respeto? ¿Cuántos cientos de pesos hay que dejar en caja para que dejen de tratarte como leproso? No lo sé.
Lo peor es que éste es uno de esos casos en que el vergonzoso mal servicio provoca que te vayas del cine cuando tenías planeado ver dos cintas de producción nacional, que potencialmente podrías haber recomendado a otros, generando más público.
Ellos siempre argumentarán que se trata de una campaña en su contra. Y todo con tal de no mejorar.
La comedia romántica desmadrosa vs el blockbuster veraniego

Este fin de semana tuvimos el estreno de otro blockbuster del verano. Después de lo altamente rentable que resultó la exhibición de la primera película durante las vacaciones navideñas de 2006, la 20th Century Fox decidió salir a mitad de este año con Una noche en el museo 2 a competir por el público infantil, retomando la premisa original, aunque añadiendo personajes y cambiando parcialmente de escenario. Palomera pero no tan mala como muchos aseguran.
En otro tono completamente diferente, nos llegó Hagamos una porno, una comedia romántica sobre una pareja de amigos que para salir de dificultades económicas se propone entrar al mercado del cine para adultos. Divertida, diferente, aunque no totalmente redondeada.
Pixar lo hace de nuevo

Entre los estrenos de la última semana, surgieron títulos que merecen al menos la revisión y esperamos ir dando cuenta de cintas que no necesariamente están entre los blockbusters del verano.
Imperdible. Up: Una aventura de altura es la tercera gran película al hilo que producen los estudios Pixar, en un derroche de imaginación y talento más allá de consideraciones técnicas. Imposible no ser grandilocuente ante una historia así.
Llegó a las pantallas Star Trek, de J.J. Abrahams, un espectacular filme que intenta reinventar esta franquicia para las nuevas generaciones y para ese público que hasta ahora no había encontrado atractivo en las aventuras de la tripulación del Enterprise.
Finalmente, se nos había quedado de la semana pasada el comentario de Mister Lonely, una película que se asimila lento y que muestra a un grupo de imitadores de personajes famosos que han perdido su identidad para vivir la vida de otros. Protagoniza Diego Luna, quizás en su mejor papel.
Cinemex oficializa: ya no somos bienvenidos

Aunque la noticia se conocía desde semanas atrás, la cadena Cinemex acaba de notificar a sus clientes que una vez que concluya el periodo que han pagado, no renovará más la Membresía Cinemex que permitía a muchos mediante un pago único mensual, trimestral, semestral y anual asistir a la exhibición de cuantas películas uno quisiera y pudiera ver, siempre y cuando los horarios de éstas no se empalmaran. Mediante el uso de eufemismos como “situación de negocios” y ”estrategia comercial”, la empresa que usa el slogan de “Bienvenido a casa” sigue restando razones para que quienes acudimos habitualmente al cine escojamos alguno de sus complejos, de modo que si no estamos dispuestos a dejar cientos de pesos en cada visita ya no somos bienvenidos.
Mediante un amistoso comunicado, Cinemex asegura que sus invitados son lo más importante y se compromete a superar las expectativas de los clientes en cada visita, lo cual no es difícil. Cuando se tiene un ejército de adolescentes uniformados vagando por las instalaciones mientras hay una larga fila de clientes atendida por sólo uno de ellos tanto en dulcería como en taquilla; cuando uno recibe a cambio de 30 pesos un vaso de refresco lleno a la mitad; cuando en seis de cada diez películas uno tiene que salir a pedir que arreglen el sonido o que pongan la mascarilla correcta; cuando las expectativas son ser tratado como cliente de tercera…. cualquier cosa es mejorar. Así cualquiera.
Además de Wolverine

Además del primer taquillazo del verano, Ángeles y demonios, y la esperada aunque inmune a cualquier crítica X-Men Orígenes: Wolverine, quisimos dirigir la vista a otros productos que aunque son exhibidos en pocas salas valdría la pena revisar. Por un lado, Reencuentro es el prometedor debut como directora de Helen Hunt, quien logra una sencilla comedia romántica en la que afortunadamente pasan otras cosas. Por otro, no sllega de Irán, un interesante drama llamado Las cenizas de la luz, que plantea de manera dura lo que significa para alguien que ha pasado 37 años en la oscuridad, recuperar la vista y ser golpeado por la realidad visible.