Archivo para Octubre 2008
El cine mexicano, de temporada

Las últimas semanas, las pantallas han sido para el cine mexicano. Tan sólo de lo que se ha estrenado en octubre, pusimos el ojo en tres cintas nacionales.
Bajo Juárez, la ciudad devorando a sus hijas, es un documental que si bien alimenta nuevas especulaciones sobre el caso de las mujeres asesinadas en esa ciudad fronteriza, refleja la lejanía de las autoridades con el tema y su nulo interés en los casos, cuando no la creación de culpables mediante la tortura.
Pamela por amor, un filme abiertamente malo, con una protagonista que de cantante pasó a actriz dramática y que de paso coloca a sus representadas como autoras de la música.
El viaje de Teo, una vez más el tema de los niños frente al fenómeno de la migración. Cuenta con un muy capaz cuadro de actores, pero el trabajo no logra emocionar.
De fuera nos llegó Noches de tormenta, otra de esas historias de personajes redimidos y salvados por el amor que no valdría la reseña si no estuvieran en ella Diane Lane y Richard Gere.
Con mucho menos empuje nos llegó también Buscando amar, una convencional comedia romántica con un bonito entremés a cargo de Tom Wilkinson y Billy Crudup que deja de lado, al menos por un rato, los temas amorosos.
Breve informe del cine mexicano y otros estrenos

En las últimas dos semanas entraron a cartelera nuevas producciones mexicanas a las que decidimos echarles un ojo. Por un lado, tuvimos Mejor es que Gabriela no se muera, una modesta farsa que tangencialmente aborda el tema de las telenovelas para contar la historia de un acomplejado servidor público (como casi todos). Sólo unos días después nos llegó Divina confusión, de esas comedias cuyo consumo pueden atrofiarle a uno las funciones del gran simpático.
De la fábrica de Judd Apatow, dos producciones: ¿Cómo sobrevivir a mi ex?, que pese a su humor algo adolescente al final logra librarla gracias a algunas presencias agradables en pantalla. Desgraciadamente no puede decirse lo mismo de Hermanastros, en la que Will Ferrell y John C. Reilly hacen a dos cuarentones que actúan como si tuviesen 12 años en una cinta cada vez más cargada de recursos fáciles.
Finalmente, un remake de la cinta de 1997 Funny Games. Michael Haneke decidió rehacer casi escena a escena lo que ya había filmado hace diez años en una versión para Estados Unidos, que nos llega a México con el título de Juegos sádicos. Incómoda, dura, agobiante para el público acostumbrado a las historias donde los buenos triunfan.