Archivado en: Lo nuevo en el sitio | Etiquetas: Alvin and the Chipmunks, Alvin y las ardillas, Miss Potter, Sultanes del Sur

Las fiestas nos retrasaron para platicarles acerca de los estrenos de la cartelera, aunque desde el lunes 24 ya se las ofrecemos en la portada de nuestro sitio. Dadas las disculpas pertinentes, aquí tienen lo nuevo:
Sultanes del Sur, entretenida cinta mexicana que ofrece un nivel de producción digno de Hollywood, pero que falla, sobre todo, en su irregular guión.
Alvin y las ardillas, el nuevo producto de la 20th Century Fox que en su afán de vender muñecos de peluche a un público infantil que aparentemente compra todo, resucita a tres viejos personajes de la televisión estadounidense cuyo encanto es cantar como si el reproductor de discos estuviera dañado.
Miss Potter, una singular y altamente recomendable biopic acerca de una escritora británica que no sólo formó a generaciones de niños con sus cuentos ilustrados, sino que abrió brecha en un mundo de hombres.
Los estrenos del 2007 no han terminado, así que sígannos; todavía hay material por reseñar. Feliz Navidad.
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Miss Potter
Bajo una perspectiva meramente edulcorada, se presenta este apreciable biopic de la escritora británica Beatrix Potter. La historia de una mujer cuya vida no dista mucho del destino de otras escritoras de la época o de siglos anteriores, ya sea Jane Austen, las hermanas Brontë o más del siglo victoriano, Virginia Woolf.
Mujeres atrapadas en una sociedad hipócrita, llena de lujos y carente de independencia femenil; donde las fiestas aburguesadas pululaban en el aire, los modales eran excepcionales y el mayor logro para una mujer era casarse.
No se debe negar que Beatrix Potter fue una transgresora de todas estas reglas y normas, sin embargo lo hizo bajo una forma muy particular, quizá dulce pero eficaz. Escribir cuentos para niños e ilustrarlos con su propio pincel, era una conducta inusual para una mujer de aquellos tiempos, no obstante, era más inusual querer publicar dichas historias extraídas de la plumilla de una dama. Sin seudónimos o mentiras aparentes, otro de los problemas comúnmente adjudicados para una dama, era la familia que le rodeaba.
La película plantea de buena gana la sociedad en la cual se movía Miss Potter, retratando las costumbres y lo hábitos naturales de su tiempo, esta producción es una imagen fidedigna de aquellos acontecimientos que debía manejar y soportar una escritora victoriana; sin mucha innovación o ambición por parte su director Chris Noonan (encargado del filme “Babe, el cerdito valiente”), pues se encuentra bien instituido en un trato gentil, dulce y no por ello menos elegante, de sus personajes principales, que si bien empalagan, también sonsacan más de una sonrisa al espectador.
El encanto del relato puede atribuirse a los cuentos de la escritora, llenos de magia e inventiva, donde los conejos llegan a tener chalequitos azules, así como los auténticos gansos con sus gorros de campo, así como el triunfo de la escritora y el drama que debe superar en su vida. Sin embargo es reprochable que la historia no profundice un poco más en algunos puntos que toca, conservando cierta esencia que no logra aprovechar habidamente, dándonos la sensación de que le ha faltado un poco más de inventiva a la producción, quizá un toque arrebatador que le haga vibrar.
No obstante, no es nada desdeñable la fotografía y los escenarios en los cuales se desarrolla la historia, con una acertada y laboriosa ambientación, seguida por un vestuario que alienta al espectador, logrando todos aquellos detalles que exige la pupila al momento de ver una producción de esta índole.
Con las actuaciones un poco ñoñas, más no sosas, de Renée Zellweger e Ewan McGregor. La actriz que algunos llaman “Honoríficamente británica” (gracias a su actuación en el “Diario de Bridget Jones”) hace funcionar la película con su encantadora aparición, su sonrisa e inclusive el tono de su voz, logra trascender en pantalla para proyectar una imagen amigable de Beatrix Potter; mientras que su compañero se amalgama a la perfección, con un personaje igual de agradable.
La película se disfruta cordial y afectuosamente, es una producción que no se recomienda a los diabéticos cinematográficos, por el contrario, es para aquellos que se deleitan con la sencillez y la dulzura de la vida.
Lucio Rogelio Avila Moreno.
comentario por Las Horas 30 Diciembre, 2007 @ 6:28 am