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Sobre la crítica cinematográfica y los nuevos tiempos

con 6 comentarios

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No hace mucho, alguien que nunca lee las reseñas que publicamos en este sitio me dijo paternalmente que no entendía cómo alguien que no es un experto en el tema se atrevía a escribir de cine. No voy a cuestionar la suficiencia moral de quien cree que debería impedírsele a alguien dar su opinión sobre por el simple hecho de no haber nacido cuando se estrenaron cintas que los de su generación vieron en su estreno (tal criterio demuestra, en todo caso, que ellos se equivocaron antes).
La respuesta puede ser simplista en exceso, pero la pregunta no es menos impertinente e ignorante. Suscribo plenamente lo expresado por Adrián Massanet, de Extracine, quien menciona que un crítico no es más listo que un espectador, está más preparado, que es diferente.
Nadie pretende sustituir a la crítica calificada —eso sería una necedad—, pero no podemos ignorar tampoco que el grueso de quienes se dedican a la actividad —al menos en México— reiteradamente pretenden estar por encima de los espectadores y de los cineastas y que no pocas veces se vuelven promotores entusiastas de los filmes de los amigos.

Fuera de Gustavo García y de Ernesto Diezmartínez —de cuya honestidad intelectual no tengo duda—, el número de críticos profesionales e independientes que quedan en los medios mexicanos es limitado. El resto escribe para los directores o para otros críticos; les interesa la interlocución con aquellos a quienes dirigen sus textos, para halagarlos o desafiarlos.

Internet tiene por primera cualidad abrir la discusión. La libertad que da este medio para escribir, por encima de los excesos normales que se suelen cometer, permite a quienes por definición estaríamos excluidos de los canales tradicionales, dar un punto de vista. Nada más, pero tampoco nada menos.
Cuando en 2004 comenzamos con nuestras primeras reseñas en elperrocafe.com, nuestros lectores no iban más allá de unos cientos; hoy, sin que esto represente algo fuera de lo ordinario, nos visitan mensualmente un promedio de 21 mil personas —algunas de las cuales incluyen a actores y directores— que, además, nos escriben y nos manifiestan sus acuerdos y desacuerdos, sin tratar de modificar ni una línea de lo que expresamos.
No se trata de un desprecio por la crítica conocedora, que peca en numerosas ocasiones de academicista y autorreferencial. En el fondo estamos hablando de que la gente desea leer de un tema que le gusta, que forja su propio criterio a través de opiniones distintas y encontradas, que encuentra más interesante un juicio arriesgado y políticamente incorrecto que un tipo parado frente a una cámara de televisión, leyendo una sinopsis de un teleprompter, pretendiendo que hace crítica cinematográfica.
En lo personal, sin desdeñar otros esfuerzos, encuentro particular afinidad con la esforzada labor de tres sitios de identidad mexicana, cuyos autores no se dedican profesionalmente a la crítica ni están directamente vinculados con el cine. Además de actualizar regularmente su contenido, sus textos son directos y honestos, no responden a modas ni consideran el elogio de lo nacional una obligación.
Se trata de gente joven, provocadora, que además aporta argumentos y se ubica en el nivel del espectador, sin asumirse como orientadores, y más bien compartiendo su experiencia en la sala de cine. Sin vocación comercial, Cinencanto, Cine Azteca y Paxton @ The Movies se aventuran en el comentario de cintas a las que otros simplemente les darían la vuelta, sin caer en el cliché de descalificar un trabajo y restarle méritos por su nacionalidad. Gente inteligente, sin miedo a las palabras, que ironiza sin caer en el insulto barato y que no rara vez es capaz de advertir en un filme guiños o elementos que a la mayoría se le cuelan.
Hay, pues, un intento real por estar a la altura. No se trata de generar polémica estéril para aumentar el número de visitas, sino de tomarse con responsabilidad la labor de opinar. Soy el primero en reconocer que el cine merece mejores críticos, preparados, que no piensen que la historia de la cinematografía terminó en los ochenta y que usen sus referencias culturales para ejemplificar, más que para autocomplacerse. Lo que no encuentro es una sola razón para que los títulos nobiliarios determinen si una persona puede o no opinar y negar que un sencillo punto de vista tiene su propio valor. Es un hecho que la gente aún confía en la crítica seria de los suplementos periodísticos, pero que además se permite leer la reseña de un espectador promedio con habilidad para describir su sensación al fin de la película y con ello hacer un balance al momento de optar por la oferta en la cartelera. Esa tendencia ya nadie puede pararla. Amén.

Escrito por Juan Carlos Romero

28 Octubre, 2007 a 6:22 am

Escrito en Opinión

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6 comentarios

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  1. Magnífico texto.

    Yo personalmente abrí el blog porque no encontraba en los suplementos de los diarios reseñas que fueran de mi agrado, con excepción de Gus y Ernesto, y de José Felipe Coria y Jorge Ayala Blanco de El Financiero. Ahora sí que cuando uno se dedica a esto de manera aficionada, uno mismo es su principal lector.

    Un abrazo,

    Paxton Hernandez

    28 Octubre, 2007 a 10:25 pm

  2. Va una cita del venerable James Agee, uno de los padres fundadores de la crítica de cine, que no se consideraba superior a sus lectores. Así inició su carrera como crítico de cine a inicios de los años 40, con este párrafo:

    “Sospecho que estoy, en gran medida, en la misma situación que usted: profundamente interesado en el cine, con mucha experiencia en ver películas desde la niñez, hablar de ellas, pensar en ellas y, totalmente, o casi totalmente, sin conocimiento de cómo se hacen. Si estoy en lo correcto, entonces iniciamos usted y yo en el mismo sitio, con las mismas deficiencias; y si tengo alguna justificación para estar aquí, esto puede ser por dos razones. Primero, es mi obligación iniciar una plática como crítico amateur entre muchos otros críticos amateurs. Y segundo: mi trabajo podrá ser de interés sólo si mi juicio amateur es sensato, estimulante e iluminador”. Fin de la cita.

    Los que nos dedicamos de manera profesional a escribir crítica, creo, debemos partir de entender que estamos en el mismo terreno que los demas: el de compartir el amor al cine. Nuestras razones no son infalibles -no lo pueden ser-. Ojalá que las razones resulten, en el mejor de los casos, estimulantes, iluminadoras… y razonables.

    Un saludo

    PS. Descubrí este blog por la liga contenida, precisamente, en el de Carlos Reyes. Felicitaciones.

    Diezmartinez

    29 Octubre, 2007 a 5:57 pm

  3. Estimado Paxton, maestro Diezmartínez. Creo que cada quien, en sus palabras, añade a lo que intentaba decir más arriba. ver cine, ir al cine y escribir de ello es un gusto que nadie puede quitarnos. Mientras el placer siga ahí, mientras esto no se vuelva una carrera absurda por ser “mejores” que otros blogs u otros sitios; mientras podamos comentar y “robarnos” ideas entre nosotros, y mientras no intentemos ponernos circunspectos y solemnes seguiremos encontrando respuestas entusiastas a lo que hacemos. Con eso basta.

    Juan Carlos Romero

    29 Octubre, 2007 a 6:49 pm

  4. Como dices tu, ir al cine y escribir sobre esto es un gusto. Llevo 5 años como editor de un blog en ingles sobre los oscares, se llama Oscar Diary (inicialmente eramos una columna en Oscar Watch, ahora Awards Daily). Y me dejo con muy mal sabor de boca, de verdad que las peleas e insultos entre personajes como Jeffrey Welles, Tom O’Neal o David Poland eran tan absurdas y mas cuando de repente se les ocurria meternos a nosotros, siempre haciendonos mas chiquitos.

    Desde que me enfoque en mi blog, pues trato de actualizarlo cuando puedo. No hay tiempo, y menos para una persona como yo que me encanta viajar, no puedo quedarme quieto en un solo lugar, soy un nomada. Pero es dificil vivir escribiendo sobre peliculas. Tenemos que buscar carreras alternativas, al menos en lo personal asi es.

    En mi caso, siempre lo he dicho, no es que quiera que Cine Azteca se convierta en el “blog del cine mexicano”, fue simplemente mi conexion hacia mi pais. Yo me fui de Mexico desde chico, mas bien me trajieron a USA, y el cine fue mi vehiculo para estar siempre en contacto con mis raices. Suena hasta cursi, pero es la verdad. Cine Azteca, Blog personal y nada mas…

    Recuerdo bien tu respuesta en mi blog con lo de la pelicula Fraude, y que varias personas decian que me iba a “perjudicar” el dar mi opinion. Mi respuesta fue “es mi blog.” Soy solo un espectador mas.

    Un saludo y gracias por los comentarios.

    Carlos Reyes

    29 Octubre, 2007 a 10:56 pm

  5. [...] dos semanas, en este mismo espacio, escribía acerca de la libertad que da internet para desarrollar proyectos de crítica y de revisión en [...]

  6. [...] apenas dos semanas, en este mismo espacio, escribía acerca de la libertad que da internet para desarrollar proyectos de crítica y de revisión en [...]


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